


Comisario: Yilmaz Dziewior
Artistas participantes:
Cosima von Bonin, Michael Hakimi, Nina Könnemann, Michael Krebber, David Lieske, Henrik Olesen, Peter Pilotto, Stephen Prina, Bojan Sarcevic, Wilhem Sasnal, Hanna Schwarz, Dirk Stewen, Jan Timme, Christopher Williams y Cerith Wyn Evans.
La exposición presenta la obra de artistas y un diseñador de moda interesados en las estrategias conceptuales, combinadas con un cierto impacto emocional y a veces con un cierto impacto romántico. Insisten en que la relación entre emoción y concepto no es necesariamente contradictoria sinó todo lo contrario; la exposición refleja la frase de Sol LeWitt de 1969 en la que decía que los artistas conceptuales son más místicos que racionalistas, esto prueba las declaraciones de LeWitt cuando dice que el arte conceptual llega a conclusiones que la lógica no alcanza y que en este concepto ilógico, los juicios conducen a experiencias imprevistas, que son válidas para el siglo XXI.
En contraste con el arte conceptual de los años sesenta y principios de los setenta, en las obras de esta exposición no sólo la idea es de suma importancia, el material, la forma y la manera en que se ejecuta también son cruciales para entenderlas. Incluso cuando encontramos una semejanza en ambos sujetos y estilos, entre el acercamiento histórico y el contemporáneo, los trabajos que presentamos parecen tener un mayor interés en tópicos como lo personal, lo social, el bagaje sexual y étnico y en lo popular, en la cultura de masas desarrollada en el cine, en la música, el diseño y la moda. Al mismo tiempo los trabajos de la exposición cuestionan aspectos intrínsecos del mismo contexto de la producción del arte, su presentación y la recepción que éste tiene.
En algunas de las obras se analiza el mundo del arte al tiempo que son visibles referencias a artistas históricos, escritores y directores de cine.
En la exposición se dan cita una amplia gama de técnicas, desde dibujo, pinturas, instalaciones y films.