

Inauguración el jueves 21 de Julio a las 19h
El CCA ESPAI se complace en presentar la nueva exposición del artista mallorquín Amador Coll Verger (Palma, 1958), “Identidad Personal”, en la que se expondrán sus obras más recientes.
Dentro del marco de "Nuevas Presencias" patrocinado por el Consell de Mallorca el CCA-Espai presentará la exposición del colectivo artístico “Las Taradas”, compuesto por Mariaema Soler y Marta Fuertes.
Inauguración Jueves día 31 de Marzo a las 19h
Estas fotografías fueron tomadas en los veranos de 2008 al 2010 en las calles de Nueva York. El título de esta exposición "Marcos variables" no sólo se refiere a la presentación de las fotografías, sinó al cambio continuo del callejero fotografiado. Los diferentes elementos, carteles parcialmente rotos, pegatinas, mampostería y el graffity conforman un collage en constante cambio.
Inauguración Jueves día 21 de Octubre a las 19.00h
Óscar Florit (Mallorca, 1977) lleva a cabo el trabajo artístico como si de una batalla campal se tratara. Óscar Florit, de apariencia tranquila y sosegada, respetuoso y correcto se transforma ante su obra. Su tranquilidad se vuelve energía, compone, descompone, juega, inventa y se reinventa. Modela, pinta, dibuja y se atreve con el video y las instalaciones. Con sus gestos nerviosos y expresivos modela la tela. Con sus propias manos manchadas en pintura dibuja por ordenador imágenes que le sirven para dar vida a sus vídeos. Con elementos sobrantes que encuentra por ahí, construye pequeñas esculturas. La pintura se escapa del lienzo y se dispersa por el mobiliario, paredes y techos, creando un plato sugerente al paladar donde ningún rastro de presencia deja indiferente. Su explosión de color, gestos y pinceladas atraen al espectador obligándole a penetrar en su fantástico mundo.
Dejar que actúe la casualidad
La serie más reciente de Alfred Lichter (93) se compone de unos 20 cuadros que en su mayoría se mostrarán en la presente exposición. El artista la llama “Cartas a Godot“. Godot, como sinónimo de Dios, y las “Cartas“ comprendidas como aproximaciones a lo divino. Estos cuadros se realizan mediante vertidos de pintura que de esta forma se va esparciendo sola sobre el lienzo. Después de echarle agua, la pintura cubre las superficies según su consistencia, en ocasiones más transparente, en otras, más pastosa. Lichter permite que la casualidad tome su rumbo concediéndole un papel decisivo en el proceso de creación. De esta forma convierte la casualidad en una “instancia independiente” de la influencia humana. Se permite introducir unos retoques insignificantes, aunque solo cuando los contrastes le parecen demasiado fuertes y desearía una distribución cromática más suave. El resultado son unos cuadros que rechazan cualquier asociación con la objetividad. Son un homenaje a la autonomía de los colores. El abanico cromático se extiende desde el negro nocturno, pasando por el azul celeste de los horizontes mediterráneos hasta el rojo candente de las erupciones volcánicas. En el contexto de sus “Cartas”, Lichter habla del “arte puro”, que se ha liberado de las limitaciones materiales y que opera en lo “espiritual”. Su obra creativa estuvo dedicada durante la última década a una voluntad muy concreta: “Mantener abierto el portal hacia la vida espiritual.”